En el módulo anterior Luna definió su presupuesto, público y ubicaciones. Ya sabe a quién quiere alcanzar y qué acción espera. Ahora necesita preparar la pieza que esas personas verán: un mensaje breve, una imagen clara y una instrucción sencilla para continuar.
Al terminar podrás crear una pieza publicitaria simple con una oferta clara, una prueba visual y una llamada a la acción.
La idea clave
Un anuncio no necesita parecer una producción grande para ser útil. Necesita responder rápido cuatro preguntas: qué se ofrece, para quién puede servir, por qué debería interesarle y qué debe hacer la persona después. Si la imagen es bonita pero no se entiende el producto, la pieza puede recibir atención sin generar consultas útiles.

La imagen o el video deben mostrar el producto de manera honesta. Usa buena luz, un encuadre que permita ver los detalles y un fondo que no compita con el artículo. El texto puede destacar una situación concreta, como buscar un regalo sencillo, pero no debe prometer algo que el negocio no puede cumplir.
La llamada a la acción debe coincidir con el objetivo de la campaña. Si quieres conversaciones, invita a escribir para consultar colores o disponibilidad. Si quieres que visiten un sitio, indícalo. No pongas tres instrucciones distintas porque la persona puede no saber cuál seguir.
Cifras de ejemplo. Luna crea un video vertical de 12 segundos donde muestra una pulsera de $8.50, enseña tres colores y termina con el texto: “Escríbenos para confirmar disponibilidad”. El anuncio no afirma que todas las entregas sean gratis ni que el producto sea ilimitado.
Hazlo paso a paso
- Elige una sola oferta de la lección 2. Usa el producto, precio y beneficio que ya definiste para no mezclar mensajes.
- Toma una fotografía o video con luz suficiente. Muestra el producto desde un ángulo que permita reconocer tamaño, color y acabado.
- Escribe una primera frase relacionada con la situación del cliente. Por ejemplo: “¿Buscas un regalo pequeño que puedas pedir por mensaje?”.
- Explica lo esencial: qué producto es, cuánto cuesta como cifra de ejemplo, qué opciones existen y qué recibe la persona.
- Agrega una llamada a la acción. Pide una sola cosa, como escribir para consultar colores o confirmar disponibilidad.
- Revisa la pieza en el teléfono. Comprueba que el texto se lea, que el producto no quede cortado y que la información principal aparezca al principio.
- Compara el anuncio con tu capacidad real. Si mencionas tres colores, debes saber si están disponibles; si mencionas entrega, debes poder explicar las condiciones.

Muestra la pieza a alguien que no conozca el producto y pregúntale qué entendió en cinco segundos. Su respuesta revela si el anuncio comunica o si depende demasiado de explicaciones adicionales.
El error que más cuesta
El error más común es llenar el anuncio de información. Un texto con diez beneficios, muchos precios y varias llamadas a la acción puede hacerte gastar $21 sin que la persona recuerde qué debía hacer. Una pieza simple permite identificar qué mensaje generó interés y cuál necesita ajuste.
En 20 minutos, crea una versión de tu anuncio con una imagen o video, una frase inicial, el producto, el precio, un beneficio y una sola llamada a la acción. Revísalo en tu teléfono antes de continuar.
- Un buen anuncio explica la oferta y el siguiente paso con rapidez.
- La imagen debe mostrar el producto con claridad y sin promesas falsas.
- Una sola llamada a la acción facilita la medición de la prueba.