En la lección anterior Luna entendió que la campaña define la meta, el conjunto organiza las decisiones y el anuncio presenta la oferta. Ahora debe decidir cuánto dinero utilizará, a quién quiere alcanzar y en qué espacios aparecerá su prueba.
Al terminar podrás establecer un presupuesto limitado y tomar decisiones iniciales sobre público y ubicaciones sin confundir alcance con ventas.
La idea clave
El presupuesto es el límite de dinero que autorizas para que el sistema entregue tu anuncio durante un periodo. Un presupuesto diario controla el gasto aproximado por día; un presupuesto total limita el gasto de una campaña durante el periodo elegido. La opción disponible puede variar según la configuración, pero el principio es el mismo: define cuánto puedes usar para aprender sin poner en riesgo los gastos del negocio.

El público es el grupo de personas al que quieres mostrar el anuncio. Puedes comenzar con una descripción basada en la oferta y la zona donde realmente puedes vender. No necesitas agregar todos los intereses posibles. Un público demasiado amplio puede dificultar la interpretación; uno demasiado pequeño puede limitar la entrega.
Las ubicaciones son los espacios donde aparece el anuncio, como ciertas áreas de Facebook o Instagram. Una ubicación no convierte una oferta en una venta. La creatividad debe verse bien en el espacio elegido y el cliente debe poder completar la acción desde allí.
Para una primera prueba, el objetivo no es encontrar una configuración perfecta. Es establecer una hipótesis clara: “con este producto, este público y este presupuesto, quiero observar si aparecen conversaciones útiles”. Luego compararás esa hipótesis con los datos.
Cifras de ejemplo. Luna decide probar $21 durante siete días, con un límite aproximado de $3 por día. Se dirige a personas de la zona donde puede entregar y elige ubicaciones que pueda revisar. Si obtiene 18 conversaciones y solo una pregunta por precio, tendrá que revisar el mensaje o la oferta, no solo aumentar el presupuesto.
Hazlo paso a paso
- Define el monto máximo de la prueba. Elige una cantidad que puedas perder sin tocar inventario, alquiler, salarios ni pagos esenciales.
- Define la duración. Un periodo corto puede darte una primera señal, pero no tomes decisiones después de unas pocas horas porque los resultados pueden variar.
- Especifica la zona de venta. Si solo entregas en ciertos lugares, el público debe ser coherente con tu capacidad real de atender pedidos.
- Describe al cliente usando la oferta de la lección anterior. Incluye situación de compra, necesidad y capacidad de pagar, sin intentar adivinar cada detalle.
- Elige las ubicaciones disponibles y revisa cómo se verá el anuncio en cada una. Si una imagen se corta o el texto pierde sentido, prepara una versión adecuada.
- Anota la hipótesis de la prueba: producto, público, presupuesto, duración y acción esperada. Así podrás comparar después sin depender de la memoria.
- Define una regla de cuidado. Si el gasto avanza y no aparecen señales útiles, pausa para revisar antes de seguir gastando. No cambies cinco cosas al mismo tiempo.

Un presupuesto pequeño no vuelve inútil la prueba. Lo vuelve más importante: elige una sola pregunta que quieras responder y no uses el dinero para probar todo a la vez.
El error que más cuesta
El error más común es fijar el presupuesto con base en lo que deseas vender, no en lo que puedes aprender. Gastar $50 en tres días no garantiza más pedidos que gastar $21 en siete días. Si no tienes una hipótesis y un límite, puedes seguir pagando solo porque ya comenzaste.
Escribe tu plan de prueba en cinco líneas: producto, zona, público, presupuesto máximo y duración. Luego agrega una señal de avance y una señal para pausar. Termínalo en 15 minutos.
- El presupuesto debe ser un límite de aprendizaje que no afecte gastos esenciales.
- Público y zona deben coincidir con las personas que realmente puedes atender.
- Una hipótesis clara ayuda a interpretar la prueba y evitar cambios impulsivos.
Con esta preparación termina el Módulo 2. En el siguiente módulo Luna convertirá su oferta en una pieza publicitaria, publicará la primera campaña y aprenderá a leer sus resultados.